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El monstruo de Londres: La leyenda de Jack el Destripador

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Plantilla:Ficha de libro

"El monstruo de Londres: La leyenda de Jack el Destripador" es un libro del género ensayo [1] que presenta una investigación histórica y criminológica del escritor y ensayista uruguayo Gabriel Antonio Pombo, ambientado en la Inglaterra victoriana de términos del siglo XIX, y en el cual se exponen y se analizan teorías acerca de la posible identidad de ese misterioso asesino serial.[2][3]

Descripción Editar

El libro El Monstruo de Londres: La leyenda de Jack el Destripador relata una secuencia de homicidios perpetrados contra prostitutas, acaecidos en el entorno del año 1888 en el East End londinense.[4][5]

En él se describe con minucia a las víctimas, los agentes policiales, los ocasionales testigos, los médicos forenses intervinientes en las autopsias, y los magistrados que presidieron las encuestas judiciales. De igual forma, se muestra la influencia que le cupo a la prensa de aquella época, así como al rol que tuvo la creación del alias delictivo [6] que volvió tristemente célebre a este criminal.[4][5]

A su vez, se practica un exhaustivo recuento sobre las más conocidas conjeturas que se publicitaron en pos de develar la identidad del anónimo matador serial. El autor brinda su opinión al respecto, aunque sin inclinarse expresamente por ninguna de las hipótesis, desarrollando un estilo expositivo neutral y objetivo.[4][5]

La obra se complementa con un estudio criminológico de diversos tipos de asesinos en serie, cotejándose el proceder de éstos con el modus operandi que caracterizó al fatídico Jack the Ripper. Se sostiene que los crímenes de aquél fueron tomados como modelo por varios homicidas del siglo XX, y se narra la saga sanguinaria de ejecutores modernos, advirtiéndose paralelismos con esos antiguos asesinatos victorianos.[4][5]

El libro El Monstruo de Londres: La leyenda de Jack el Destripador se estructura en ocho capítulos.[7]

El primero de ellos describe los asesinatos del "Destripador de Londres" y brinda un perfilamiento de las víctimas, policías, testigos, médicos forenses y magistrados actuantes.[8] El segundo aborda el fenómeno de la prensa y su influencia en el fomento del mito forjado por estos crímenes.[7][9]

Los capítulos tercero, cuarto y quinto analizan las hipótesis más en boga que aspiran revelar cuál fue la identidad de aquel depredador.[10][11][12] Se desarrolla con particular intensidad la llamada "teoría de la conspiración monárquico-masónica",[13] a la cual el autor reputa de inverosímil, aunque reconoce que deviene la más mediática y literariamente más atractiva.[7]

El capítulo sexto pasa revista a la vida de criminales y dementes considerados sospechosos durante el "Otoño de Terror" de 1888.[14] El capítulo séptimo incursiona por la leyenda y la mitología creada en torno a la figura del Destripador,[15] y presenta a individuos de existencia histórica junto con sus pares de ficción.[7]

En el cierre, o sea en el capítulo ocho, el escritor formula su análisis criminológico sobre distintos tipos de homicidas, a fin de categorizar el accionar delictivo de Jack the Ripper y establecer su perfil psicológico. Concluye que aquel sujeto fue un predecesor al que adoptaron como modelo victimarios modernos, y apoya su idea narrando las tropelías perpetradas por dos infames asesinos en serie del siglo XX, advirtiendo paralelismos entre esos casos y los homicidios victorianos.[7][16][17] El perfil psicológico del personaje es considerado, en este capítulo final, como el de un asesino en serie del grupo o del tipo mixto, vale decir: poseedor de características de accionar organizadas junto con rasgos desorganizados. Al efecto se ha afirmado en un sitio web externo que "hay investigadores, como Gabriel Pombo, que consideran que más bien se encuadraría en un tercer grupo, los asesinos mixtos, es decir, que reúnen características de los dos grupos; se trataría de un hombre perturbado que iba a más, algo que demuestra la intensificación de la violencia y del desorden reinante en la escena del crimen, culminando con la «locura» mostrada en la pequeña habitación de Mary Kelly".[18]

Personajes Editar

El texto es una obra de no ficción, por lo cual los personajes descritos en sus páginas gozaron de existencia histórica, a excepción de algunos sospechosos ficticios postulados en libros y periódicos sensacionalistas. Los más destacados, por orden de presentación en el relato, son los siguientes :[7]

  • Jack el Destripador: Su identidad representa un enigma. Su acción letal, la mitología popular, y la leyenda urbana [19] edificada alrededor de su desconocida figura, configuran la esencia de este libro. Se adjudicó al criminal oculto bajo dicho alias los homicidios con mutilación de, por lo menos cinco meretrices en el este de Londres, distrito de Whitechapel, durante el año de 1888.[7]
  • Martha Tabram: También conocida por el apellido Turner, fue una prostituta victimada de manera atrozmente violenta en aquel suburbio británico durante la madrugada del 7 de agosto de 1888. Siendo distinto el modus operandi que utilizaba el homicida secuencial de Whitechapel a la forma en que esta mujer fue finiquitada, los especialistas la excluyen del elenco mortuorio tradicional.[7][20]
  • Mary Ann Nichols: A esta fémina se la consideró la primera víctima “canónica” del psicópata victoriano. Se encontró su cuerpo sin vida en la madrugada del 31 de agosto del año en que se cometieron estos atroces asesinatos.[7][21]
  • Annie Chapman: Segunda víctima canónica de este asesino en serie, ultimada en la noche del 8 de septiembre de 1888, en un callejón de la calle Hanbury donde las meretrices practicaban sus relación íntimas con los clientes de turno.[7][22]
  • Elizabeth Stride: Fue la tercera presa humana de la fatídica lista. Falleció tras ser degollada en la noche del 30 de septiembre de 1888 en un pasaje de la calle Berner.[7][23]
  • Catherine Eddowes: Constituyó la cuarta víctima canónica. Como se halló su cadáver destrozado en la plaza Mitre, a pocas cuadras de dónde mataron a Stride y media hora después de ese crimen antecesor, se consideró que fue la segunda asesinada en la llamada “Noche del doble acontecimiento”.[7][24]
  • Mary Jane Kelly: Representó la quinta y última víctima canónica, y resultó ultimada durante la madrugada del 9 de noviembre del fatídico año. Además de ser más joven y atractiva que las restantes asesinadas, fue horriblemente mutilada dentro de su habitación sita en la pensión del edificio denominado “Miller´s Court”.[7][25]
  • Walter Sickert: Este famoso pintor impresionista inglés fue reputado sospechoso de constituir el no menos célebre homicida serial. En el ensayo se destina un capítulo completo (el que se titula III, "Jack, el asesino artista") a analizar las pruebas de su posible implicancia.[7][26]
  • James Maybrick: Fue un industrial oriundo de Liverpool que expiró en mayo de 1889, presuntamente envenenado por su esposa, la cual fue juzgada y condenada por entonces. Un siglo más tarde salió a luz un diario que lo comprometía porque en él presuntamente Maybrick confesaba ser el causante de los desmanes del destripador. En la obra que aquí se comenta, se dedica integralmente el capítulo IV a analizar las dudosas pruebas respecto de este asunto.[7][11]
  • Príncipe Albert Víctor: Este malogrado heredero al trono británico constituyó uno de los acusados en la "teoría de la conspiración monárquico-masónica". El escritor pondera en su obra las evidencias que lo podrían incriminar y los detalles que lo exculparían.[7][27]
  • Sir William Gull: Fue un eminente cirujano de la casa imperial inglesa, sumamente respetado por sus notables logros científicos. Empero, versiones ulteriores de la teoría conspiracionista, lo sindicaron de ser el ejecutor principal junto a un grupo masónico vinculado a la monarquía. En el escrito que se comenta, se expone su eventual implicación, así como las razones por las cuales debería ser desestimado como responsable de los crímenes de Jack.[7][28]
  • Doctor Stanley: Personaje reconocidamente ficticio que encarna a un cirujano a quien el dolor por la muerte de su hijo, infectado de sífilis a raíz de su trato sexual con rameras, lo habría impulsado a vengarse de estas mujeres, diseccionándolas con precisión quirúrgica.[7][30]
  • Thomas Neill Cream: Excéntrico médico abortista ajusticiado en 1892 luego de envenenar a varias meretrices. Se lo conoce por el mote de "El envenenador de Lambert" en atención a la ciudad donde perpetró sus últimas tropelías.[31][32] y antes de perecer en la horca se atribuyó haber sido el homicida de Whitechapel. Además, instantes previos a morir colgado, él mismo se jactó de haber sido 'Jack the Ripper'.[7][33]

Teorías analizadas sobre la identidad del asesino en serie Editar

En el ensayo se presta especial atención y desarrollo a la llamada : "Teoría de la conspiración monárquico-masónica". Se efectúa una pormenorizada relación histórica de cómo la identidad de este anónimo criminal se asoció en un primer momento, con una posible implicancia del príncipe Albert Victor, en virtud de la denuncia periodística que contra este formuló el Dr. Thomas Edmund Alexander Stowell. Luego se relata, como dicha hipótesis alcanzó su apogeo con el libro de Stephen Knight titulado Jack the Ripper: The Final Solution.

En éste y en posteriores desarrollos similares, el príncipe dejó de conformar el acusado primordial, para ceder ese triste lugar al médico imperial William Withey Gull, quien, presuntamente asistido por un grupo de masones prominentes, se habría encargado de finiquitar a las víctimas de Jack de Ripper, con el propósito de evitar que trascendieran al público sórdidos secretos que podían poner en peligro a la monarquía británica. Desarrollo importante se confiere también a la hipótesis que propone que los homicidios victorianos se debieron a un victimario desequilibrado impulsado por una pasión enfermiza como la que embargaba a los ejecutados asesinos seriales Severin Klosowski y Thomas Neill Cream.[16]

Opiniones y críticas Editar

La revista mensual Ripperologist (una de las más respetadas publicaciones británicas referidas al caso de aquel perpetrador serial y a la era victoriana),[35] catalogó al 'Monstruo de Londres' como "el primer libro comprensivo sobre Jack el Destripador escrito originariamente en idioma español", y culminó sentenciando: "[…] Este extenso libro es tan indicado para los hispanohablantes deseosos de introducirse en el caso, como para los coleccionistas cuya aspiración es poseer cada obra que se publique sobre el esquivo asesino que se desvaneció para siempre una fría mañana de 1888. Ninguno de ellos se verá defraudado […]". [4][19] A continuación el texto original en inglés dedicado por la citada revista mensual al libro de Pombo, con su correspondiente traducción a español :

Cita: If any proof were needed of Jack the Ripper’s standing as a universal bogeyman, it could be realidy found in the number of books on his times and crimes which see print every year. Furthermore, a significant number of this books come from outside the country where the Ripper perpetrated his atrocities and are written in languages other than that in which his sinister sobriquet was first Heard. In recent years alone, fiction and non-fiction works on the Whitechapel murders were published in France, Germany, Italy, Nicaragua, Spain and Sweden. Some of this countries have a link, how ever tenuous, to the murther; some have their own tradition of serial killing. Uruguay has neither. Yet this country, long regarded as the most stable democracy in Latin America, can now boast the first book-length examination of the Whitechapel murthers in the Spanish Language. // Uruguayan author has set himself an ambitious agenda and, to a remarkable extend, succeeds. On the surface, «El Monstruo de Londres» follows the pattern of previous books on the subject, being divided into an assessment of the social background emphasising contrast between Cockney poverty and Imperial wealth, a factual narrative on the murthers and the police investigation and an evaluation of the various suspects, to which is added a comparison of Jack the Ripper with modern serial killers. Yet Pombo follow a path on his own, dipping at lenght into the subject that most interest him and touching only slightly upon the rest. He offers more a guided tour of the Ripper murther, complete with aside, quotations and winks addressed to the reader, than a hefty scholarly tome. As Monstruo’s comprehensive English and Spanish bibliography shows, Pombo has consulted both all warhorses such as Leonard Matters’s «The Mystery of Jack the Ripper», Edwin Woodhall’s «Jack the Ripper: When London Walked in Terror» and William Stewart’s «Jack the Ripper: A New Theory» and recent work by Stewart Evans, Keith Skiner, Patricia Conwell, Charles van Onselen and Devorah Mac Donald, and quotes often, at lenght and eclectically from many of them. Nor does he neglect works of fiction and supplements his sources with Alan Moore’s «From hell: the graphic novel», Robert Bloch’s «Night of the Ripper» and John Brooks Barry’s «The Michaelmas Girls» whenever they can help him to present a more rounded view of some oscure aspect of the case. // Pombo start ‘Monstruo’ with an examination of the conditions in the East End, but he does not linger over them. Instead, the breezily disposes of the subject in a few paragraphs with spare room for a quotation from the famous letter attributed to George Bernard Shaw and, within slightly more than a page, he is already getting on with the crimes themselves. The following chapter deals with a chapter on the Ripper as a media icon, assessing both the role of the press and the impact of the many letters attributed to the killer. This chapter also features an account of the Gouldston.[4]
— Traducción a español: Si se necesita alguna prueba de que Jack el Destripador fue reconocido en su tiempo como un bogeyman universal, la misma queda evidenciada por el número de escritos y de libros que surgen a la luz cada año sobre este asunto. Por otra parte, un número significativo de estas publicaciones tienen origen fuera del país donde el Destripador cometió sus atrocidades, y en muchos casos están escritos en idiomas distintos de aquel en que se escuchó por primera vez su siniestro alias. Solamente en los últimos años, escritos de ficción y no-ficción sobre los asesinatos de Whitechapel se publicaron tanto en Francia, como en Alemania, Italia, Nicaragua, España y Suecia. En algunos de estos países ha existido cierta relación motivacional para estas publicaciones, a veces indirecta, con el mundo de la criminología y el crimen, e incluso algunos de los países citados tienen su propia tradición de asesinatos en serie y de asesinos seriales. Pero Uruguay en algún sentido es una excepción en cuanto a lo señalado. Sin embargo, este pequeño país sudamericano, considerado durante mucho tiempo como la democracia más estable de la región, ahora puede presumir que ya tiene un primer libro-ensayo en idioma español, relacionado con los asesinatos de Whitechapel, y escrito por un uruguayo. // En efecto, un ensayista uruguayo se ha impuesto una agenda ambiciosa que pudo llevarse a cabo con éxito. En un análisis superficial, «El Monstruo de Londres» sigue el patrón de muchos libros anteriores sobre el tema, al destacar las grandes diferencias sociales existentes en el Londres de esa época, donde en alguna medida convivían la pobreza del Cockney (los bajos fondos londinenses) con la riqueza y la grandeza imperial. La obra presenta una narración de hechos sobre los asesinatos, y destaca la investigación policial llevada a cabo así como las evaluaciones de los diversos sospechosos; además, se completa la exposición con la comparación de Jack el Destripador con los asesinos en serie modernos. Pombo marca su propio camino en su ensayo, ya que le dedica espacio a aquello que más le ha interesado, mientras que apenas menciona superficialmente otras cosas. El autor ofrece bastante más que un pantallazo sobre los asesinatos del Destripador, ya que completa sus descripciones con citas y con reflexiones dirigidas al lector, utilizando un estricto estilo academicista. El ensayo incluye una extensa y selectiva bibliografía tanto en español como en inglés, lo que corrobora que el autor ha consultado las obras más importantes, como ser «The Mystery of Jack the Ripper» de Leonard Matters,[36][37] «Jack the Ripper: When London Walked in Terror» de Edwin Woodhall,[38] «Jack the Ripper: A New Theory» de William Stewart,[39][40] así como recientes trabajos de Stewart Evans,[41] Keith Skiner, Patricia Conwell,[42] Charles van Onselen,[43] Devorah McDonald,[44] y así como también citas diversas de los recién mencionados. Pombo tampoco descuida las obras de ficción, complementando sus fuentes con escritos tales como «From hell: the graphic novel» de Alan Moore y Eddie Campbell,[45] «Night of the Ripper» de Robert Bloch,[46] «The Michaelmas Girls» de John Brooks Barry,[47][48] pues este ensayista uruguayo se basa en toda aquella publicación que le pueda aportar una visión más completa de algún aspecto oscuro del caso. // Como ya se señaló, Pombo comienza su obra «El Monstruo de Londres» con un examen de las condiciones sociales en el East End de Londres, pero sin extenderse demasiado sobre ellas. Este escritor plantea con habilidad las cuestiones de mayor trascendencia en unos pocos párrafos, para así dejar espacio para referirse a la famosa carta atribuida a George Bernard Shaw, y para luego profundizar en detalles y circunstancias de los propios crímenes. En otro capítulo plantea el uso de la figura del Destripador como un icono de los medios de comunicación de la época, valorando tanto el rol que le cupo a la prensa, como las repercusiones que tuvieron las varias cartas y esquelas atribuidas al asesino, incluyendo también lo que se conoce como el Graffiti de la calle Goulston.

En cuanto a la recepción que a la obra le dieron los medios especializados en la temática abordada, cabe indicar que el sitio web Casebook Jack the Ripper señaló que era una "ambiciosa agenda sobre la leyenda de Jack el Destripador", destacando que se trata del "primer y único libro de no ficción escrito sobre ese caso en lengua española editado en Uruguay".[16][49]

Por su parte, el periódico electrónico ABC aludió a este ensayo como un libro “popular” respecto del tema criminal del cual trata, y transcribió varias partes de su texto en un extenso artículo subido a la web, y dedicado a los homicidios consumados por Jack the Ripper.[50][51]

Bibliografía Editar

  • [Pombo-2008] El Monstruo de Londres: La Leyenda de Jack el Destripador, Artemisa Editores, Montevideo, 2008, ISBN 978-9974-8051-7-0.[52]

Referencias Editar

  1. El ensayo como género literario, sitio digital 'Recursos Lengua Castellana', 13 de marzo de 2010.
  2. Ripperologist magazine n° 97, noviembre de 2008, pp. 109-110.
  3. Comentando el libro “El monstruo de Londres: La leyenda de Jack el Destripador”, sitio digital 'Reeditor', 20 de enero de 2013.
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 4,4 4,5 Plantilla:Cita web
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 Plantilla:Cita web
  6. Jack el Destripador: Historia de un alias criminal, sitio digital 'Pombo & Pombo', 26 de enero de 2016.
  7. 7,00 7,01 7,02 7,03 7,04 7,05 7,06 7,07 7,08 7,09 7,10 7,11 7,12 7,13 7,14 7,15 7,16 7,17 7,18 7,19 7,20 Comentario sobre el libro titulado: "El monstruo de Londres, la leyenda de Jack el Destripador", espacio digital 'SlideShare2, 17 de enero de 2013.
  8. [Pombo-2008] capitulo I, "Los crímenes", pp. 7-41.
  9. [Pombo-2008] capitulo II, "Jack, el asesino mediático", pp. 43-75.
  10. [Pombo-2008] capitulo III, "Jack, el asesino artista", pp. 77-107.
  11. 11,0 11,1 [Pombo-2008] capitulo IV, "Jack, el asesino escritor", pp. 109-134.
  12. [Pombo-2008] capitulo V, "Jack. el asesino conspirador", pp. 135-161.
  13. Jack el Destripador y la conspiración monárquico masónica, sitio digital 'Pombo & Pombo', 2 de febrero de 2012.
  14. [Pombo-2008] capitulo VI, "Jack, el asesino demente", pp. 163-199.
  15. [Pombo-2008] capitulo VII, "Jack, el asesino proteico", pp. 201-231.
  16. 16,0 16,1 16,2 Ripperologist magazine n° 98, diciembre de 2008, pp. 89-90.
  17. [Pombo-2008] capitulo VIII, "Jack, el asesino serial y sus colegas", pp. 233-260.
  18. Sarah H. Bethencuort, Destripando a Jack, sitio digital 'En lo profundo de la noche', 18 de mayo de 2014.
  19. 19,0 19,1 La leyenda de Jack el destripador, sitio digital 'Historias urbanas'.
  20. [Pombo-2008] pp. 10-11.
  21. [Pombo-2008] pp. 11-14.
  22. [Pombo-2008] pp. 14-17.
  23. [Pombo-2008] pp. 18-21.
  24. [Pombo-2008] pp. 21-23.
  25. [Pombo-2008] pp. 25-27.
  26. [Pombo-2008] capítulo III, "Jack, el asesino artista", pp. 77-107.
  27. [Pombo-2008] pp. 138-141.
  28. [Pombo-2008] pp. 143-144, 151-159.
  29. [Pombo-2008] pp. 172-176.
  30. [Pombo-2008] pp. 189-193.
  31. El envenenador que pretendió ser Jack el Destripador, sitio digital 'Pombo & Pombo', 29 de febrero de 2012.
  32. El envenenador de Lambert, diario 'La Voz', 4 de agosto de 2013.
  33. [Pombo-2008] pp. 193-198.
  34. [Pombo-2008] pp. 28-30.
  35. Ripperology: The Best of Ripperologist Magazine, sitio digital 'Casebook: Jack the Ripper'.
  36. Leonard Matters, The Mystery of Jack the Ripper, sitio digital 'Casebook Jack the Ripper'.
  37. Leonard Matters, The Mystery of Jack the Ripper: The World's Greatest Crime Problem, editor 'Hutchinson & Company Limited', 1929.
  38. Jack the Ripper, or When London Walked in Terror, sitio digital 'Casebook Jack the Ripper'.
  39. William Stewart, Jack the Ripper: A New Theory, sitio digital 'Casebook Jack the Ripper'.
  40. William Stewart, Jack the Ripper: A New Theory, editor 'Quality Press', 1939.
  41. An Interview with Stewart Evans, sitio digital 'Casebook Jack the Ripper', 5 de noviembre de 1996.
  42. Patricia Conwell, Postmortem, editor 'Simon and Schuster, 2009, ISBN 1439187517 y 9781439187517 (texto en línea ; también consultar Post mórtem (novela)).
  43. Charles van Onselen, The fox and the flies: The wold of Joseph Silver, editor 'Jonathan Cape Limitada', Sudáfrica, 2007.
  44. An Interview with Deborah McDonald, sitio digital 'Casebook Jack the Ripper', octubre de 2008.
  45. Alan Moore, Eddie Campbell, From Hell, editor 'Top Shelf Productions', 1989, ISBN 1603091793 y 9781603091794 (texto en línea).
  46. Robert Bloch, Night of the Ripper, editor 'Tom Doherty Associates', 1986, ISBN 0812500709, 9780812500707.
  47. John Brooks Barry, The Michaelmas Girls, editor 'A. Deutsch', 1975, ISBN 0233965904 y 9780233965901.
  48. Jack el Destripador: 125 años de sangre y misterio, espacio digital 'SlideShare', 27 de junio de 2014.
  49. Plantilla:Cita web
  50. Manuel P. Villatoro, “Así fueron los asesinatos de Jack el Destripador”, #2 Mary Ann Nichols: comienza el reino del terror, periódico digital 'ABC', 8 de octubre de 2014, cita: Lo que el asesino había hecho a su cuerpo no era mejor, pues había abierto su vientre en canal dejando a la vista sus entrañas. «Su cadáver, encontrado en plena acera, exhibía un amplio tajo en la garganta acompañado de profundas heridas que habían abierto su abdomen y su región genital dejando al descubierto sus vísceras», explica Gabriel Antonio Pombo en su popular libro «El monstruo de Londres».
  51. Manuel P. Villatoro, “Así fueron los asesinatos de Jack el Destripador”, #3 Annie Chapman, un cruel y crudo asesinato, periódico digital 'ABC', 8 de octubre de 2014, cita: Su siguiente víctima fue Annie Chapman, una británica de cuarenta y cinco años a quien sus amigos conocían por el nombre de «Anniela la Morena». Bajita y regordeta, esta mujer había realizado todo tipo de trabajos tales como cuidar de ancianos o hacer de vendedora ambulante. Sin embargo, la necesidad la terminó obligando a vender su cuerpo a cambio de unos pocos billetes. Casada y con dos hijos, como bien explica Antonio Pombo en su libro «El monstruo de Londres» había sido abandona por su marido debido a su obsesión por la bebida, lo que agravaba aún más su situación. […] «El médico encontró que el rostro y la lengua de la mujer estaban hinchados y que había magulladuras en su cara y su pecho, el dedo anular presentaba también señales de abrasión donde los dos anillos de latón [que portaba la víctima] habían sido sacados a la fuerza. El cuello había sido cortado de izquierda a derecha con dos incisiones paralelas bien determinadas como a un centímetro de distancia una de otra», destaca Gabriel Antonio Pombo en su popular libro «El monstruo de Londres»..
  52. Libro El Monstruo de Londres: La Leyenda de Jack el Destripador en Google libros, Montevideo, 2008, ISBN 978-9974-8051-7-0.

Enlaces externos Editar

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